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Orden
Camino 78.- Si no te levantas a hora fija nunca cumplirás el plan de vida.
SURCO 384.- Orden, autoridad, disciplina... -Escucha, ¡si escuchan!, y se sonríen cínicamente, alegando -ellas y ellos- que defienden su libertad.
Son los mismos que luego pretenden que respetemos o que nos acomodemos a sus descaminos; no comprenden -¡qué protestas tan chabacanas!- que sus modales no sean -¡no pueden ser!- aceptados por la auténtica libertad de los demás.
FORJA 687.- No cabe olvidar que el trabajo digno, noble y honesto, en lo humano, puede -¡y debe!- elevarse al orden sobrenatural, pasando a ser un quehacer divino.
Amigos de Dios 279.- En mi se encuentra toda gracia de doctrina y de verdad, toda esperanza de vida y de virtud (Ecclo XXIV, 25). ¡Con cuánta sabiduría la Iglesia ha puesto esas palabras en boca de nuestra Madre, para que los cristianos no las olvidemos! Ella es la seguridad, el Amor que nunca abandona, el refugio constantemente abierto, la mano que acaricia y consuela siempre.
Un antiguo Padre de la Iglesia escribe que hemos de procurar conservar en nuestra mente y en nuestra memoria un ordenado resumen de la vida de la Madre de Dios (Cfr. S. Juan Damasceno, Homiliae in dormitionem B. V. Mariae, 2, 19 (PG 96, 751). Habréis ojeado en tantas ocasiones esos prontuarios, de medicina, de matemáticas o de otras materias. Allí se enumeran, para cuando se requieren con urgencia, los remedios inmediatos, las medidas que se deben adoptar con el fin de no descaminarse en esas ciencias.