Página inicio

-

Agenda

18 septiembre 2027

MODO DE VIVIR: Un tiempo de meditación

Un tiempo de meditación

Camino 90.- ¿Que no sabes orar? -Ponte en la presencia de Dios, y en cuanto comiences a decir: "Señor, ¡que no sé hacer oración!..., está seguro de que has empezado a hacerla.

SURCO 444.- Conscientes de nuestros deberes, ¿vamos a pasar un día entero, sin acordarnos de que tenemos alma?
En la meditación diaria ha de nacer la constante rectificación, para no salirnos del camino.

Crecer para adentro.- Los que nos sabemos cristianos, hijos de Dios, hemos de llevar una vida no simplemente natural, sino sobrenatural; no podemos reaccionar ante el dolor como unas bestias. Sin embargo, ¡cuánto participamos todavía de esos falsos conceptos de lo bueno y de lo malo! ¡Qué restos hay en nosotros de la visión humana que alimentábamos antes de tratar más de cerca a Dios! La meditación de hoy es ocasión para hacer examen y renovar los propósitos generales. Vamos a ceñirnos a un caso concreto: ¿cómo reaccionamos cuando nos sentimos intranquilos? Si uno se encuentra enfermo, acude al médico y le dice: estoy enfermo, tengo estos síntomas... El médico averigua las causas y ofrece los remedios oportunos. Pues nosotros, en la vida espiritual hemos de actuar del mismo modo: examinar los motivos de nuestras intranquilidades con luz sobrenatural, y el Señor nos ayudará a poner las cosas en su sitio justo y nos devolverá la paz.

Cartas I, 82b.- Ambición de servir: esta ambición tiene unas manifestaciones concretas muy claras, que podríamos llamar laminen nuestras pasiones dominantes, nuestras locuras. La primera es la de querer ser el último en todo, y el primero en el amor. Al Señor le decimos, en nuestra meditación personal: Jesús, ¡que yo te quiera más que todos! Ya sé que soy el último de tus siervos; ya sé que estoy lleno de miserias: ¡me has tenido que perdonar tantas ofensas, tantas negligencias! Pero tú has dicho que ama menos aquel a quien menos se le perdona.