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Lucha ascética
No te turbes si al considerar las maravillas del mundo sobrenatural sientes la otro voz -íntima, insinuante- del hombre viejo.
Es el "cuerpo de muerte" que clama por sus fueros perdidos... Te basta la gracia: sé fiel y vencerás. Camino 707
¿Santos, anormales?... Ha llegado la hora de arrancar ese prejuicio.
Hemos de enseñar, con la naturalidad sobrenatural de la ascética cristiana, que ni siquiera los fenómenos místicos significan anormalidad: es ésa la naturalidad de esos fenómenos..., como otros procesos psíquicos o fisiológicos tienen la suya. SURCO 559
En el camino de la santificación personal, se puede a veces tener la impresión de que, en lugar de avanzar, se retrocede; de que, en vez de mejorar, se empeora.
Mientras haya lucha interior, ese pensamiento pesimista es sólo una falsa ilusión, un engaño, que conviene rechazar.
-Persevera tranquilo: si peleas con tenacidad, progresas en tu camino y te santificas. FORJA 223
No nos queramos engañar: tendremos miserias. Cuando seamos viejos, también: las mismas malas inclinaciones que a los veinte años. Y será igualmente necesaria la lucha ascética, y tendremos que pedir al Señor que nos dé humildad. Es una pelea constante. Militia est vita hominis super terram. Pero la paz está justamente en la guerra. ¡La paz es consecuencia de la victoria! Cartas I, 10c
Todo interés que no sea puramente espiritual está radicalmente excluido, porque la Obra pide mucho -desprendimiento, sacrificio, abnegación, trabajo sin descanso en servicio de las almas-, y no da nada. Quiero decir que no da nada en el plano de los intereses temporales; porque en el plano de la vida espiritual da mucho: da medios para combatir y vencer en la lucha ascética, encamina por caminos de oración, enseña a tratar a Jesús como un hermano, a ver a Dios en todas las circunstancias de la vida, a sentirse hijo de Dios y, por tanto, comprometido a difundir su doctrina.
Una persona que no progrese por el camino de la vida interior, hasta comprender que vale la pena darse del todo, entregar la propia vida en servicio del Señor, no puede perseverar en el Opus Dei, porque la santidad no es una etiqueta, sino una profunda exigencia. Conversaciones 67