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Las Llagas de Cristo
Camino 555.- ¡Verdaderamente es amable la Santa Humanidad de nuestro Dios! - Te "metiste" en la Llaga santísima de la mano derecha de tu Señor, y me preguntaste: "Si una Herida de Cristo limpia, sana, aquieta, fortalece y enciende y enamora, ¿qué no harán las cinco, abiertas en el madero?
FORJA 190.- Si yo fuera leproso, mi madre me abrazaría. Sin miedo ni reparo alguno, me besaría las llagas.
-Pues, ¿y la Virgen Santísima? Al sentir que tenemos lepra, que estamos llagados, hemos de gritar: ¡Madre! Y la protección de nuestra Madre es como un beso en las heridas, que nos alcanza la curación.
En diálogo con el Señor 3e.-. Entonces, al admirar la Humanidad Santísima de Jesús, vamos descubriendo una a una sus Llagas; y en esos momentos de purgación pasiva, dolorosos, fuertes, de lágrimas ¡dulces y amargas! Que procuramos esconder, nos sentimos inclinados a meternos dentro de cada una de aquellas Llagas, para purificarnos, para gozarnos con esa Sangre redentora, para fortalecernos. Vamos allí como las palomas que, al decir de la Escritura, se esconden en los agujeros de las rocas a la hora de la tempestad.
Via Crucis. Prólogo..- Métete en las llagas de Cristo Crucificado. Cuando proponía este camino, a quienes le pedían consejo para ahondar en la vida interior, Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer no hacía más que comunicar su propia experiencia, mostrar el atajo que iba recorriendo a lo largo de todo su caminar terreno, y que le condujo a las más altas cimas de la espiritualidad. Su amor hacía Jesús fue siempre una realidad tangible, recia, tierna, filial, conmovedora.
El Fundador del Opus Dei solía afirmar, con sugestiva persuasión, que la vida cristiana se reduce a seguir a Cristo: éste es el secreto. Y añadía: acompañarle tan de cerca, que vivamos con El, como aquellos primeros doce; tan de cerca, que con El nos identifique-mos. Por eso aconsejaba la constante meditación de las páginas del Evangelio, y quienes han tenido la suerte de escucharle comentar algunas de las escenas de la vida de Cristo, las han sentido vivas, actuales, aprendiendo a meterse en aquellos pasajes como un personaje más.