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Vida de Piedad
Camino 346.- Estudiante: fórmate en una piedad sólida y activa, destaca en el estudio, siente anhelos firmes de apostolado profesional. -Y yo te prometo, con ese vigor de tu formación religiosa y científica, prontas y dilatadas expansiones.
SURCO 476.- Al momento de acostarse se recita, por lo menos, de mala manera y sin meditar los misterios. Así, difícilmente se evita la rutina, que ahoga la verdadera piedad, la única piedad.
FORJA 354.- Has de sentir la necesidad urgente de verte pequeño, desprovisto de todo, débil. Entonces te arrojarás en el regazo de nuestra Madre del Cielo, con jaculatorias, con miradas de afecto, con prácticas de piedad mariana..., que están en la entraña de tu espíritu filial.
-Ella te protegerá.
Conversaciones 053.- La labor de dirección en el Opus Dei es siempre colegial, no personal. Detestamos la tiranía, que es contraria a la dignidad humana. En cada país la dirección de nuestra labor está encomendada a una comisión compuesta en su mayor parte por laicos de distintas profesiones y presidida por el Consiliario del Opus Dei en el país. En España el Consiliario es don Florencio Sánchez-Bella.
Como el Opus Dei es una organización sobrenatural y espiritual, su gobierno se limita a dirigir y orientar la tarea apostólica, con exclusión de cualquier tipo de finalidad temporal. La dirección de la Obra no sólo respeta la libertad de sus socios, sino que les hace tomar clara conciencia de ella. Para conseguir la perfección cristiana en la profesión o en el oficio que cada uno tenga, los socios de la Obra necesitan estar formados de modo que sepan administrar la propia libertad: con presencia de Dios, con piedad sincera, con doctrina. Esta es la misión fundamental de los directores de nuestra Obra: facilitar en todos los socios el conocimiento y la práctica de la fe cristiana, para que la hagan realidad en su vida, cada uno con plena autonomía. Ciertamente, por lo que se refiere al terreno estrictamente apostólico, se hace necesaria una cierta coordinación, pero aun aquí la coordinación se limita al mínimo para facilitar la creación de labores educativas, sociales o benéficas, que realizan un eficaz servicio cristiano.
Los mismos principios que acabo de exponer se aplican al gobierno central de la Obra. Yo no gobierno solo. Las decisiones se toman en el Consejo General del Opus Dei, que tiene su sede en Roma y que está compuesto actualmente por personas de catorce países. El Consejo General se limita a su vez a dirigir en líneas fundamentales el apostolado de la Obra en todo el mundo, dejando un amplísimo margen de iniciativa a los directores de cada país. En la Sección femenina existe un régimen análogo. De su Consejo Central forman parte asociadas de doce nacionalidades.