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Perseverancia con fe y esperanza
Camino 581.- ¡Con qué humildad y con qué sencillez cuentan los evangelistas hechos que ponen de manifiesto la fe floja y vacilante de los Apóstoles!
-Para que tú y yo no perdamos la esperanza de llegar a tener la fe inconmovible y recia que luego tuvieron aquellos primeros.
SURCO 349.- Para ti, que vacilas, copio de una carta: "De aquí en adelante, quizá siga siendo el mismo instrumento inepto de siempre. A pesar de esto, habrá cambiado el planteamiento y la solución del problema de mi vida: porque hay en mí un deseo, firme, de perseverancia... ¡hasta siempre!"
-Nunca dudes de que Él jamás falla.
FORJA 297.- El sistema, el método, el procedimiento, la única manera de que tengamos vida -abundante y fecunda en frutos sobrenaturales- es seguir el consejo del Espíritu Santo, que nos llega a través de los Hechos de los Apóstoles: «omnes erant perseverantes unanimiter in oratione» -todos perseveraban unánimemente en la oración.
-Sin oración, ¡nada!
Amigos de Dios 284.- María cooperó con su caridad para que nacieran en la Iglesia los fieles, miembros de aquella Cabeza de la que es efectivamente madre según el cuerpo (S. Agustín, De Sancta Virginitate, 6 (PL 40 399). Como Madre, enseña; y, también como Madre, sus lecciones no son ruidosas. Es preciso tener en el alma una base de finura, un toque de delicadeza, para comprender lo que nos manifiesta, más que con promesas, con obras.
Maestra de fe. ¡Bienaventurada tú, que has creído! (Lc I, 45), así la saluda Isabel, su prima, cuando Nuestra Señora sube a la montaña para visitarla. Había sido maravilloso aquel acto de fe de Santa María: he aquí la esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra (Lc I, 38). En el Nacimiento de su Hijo contempla las grandezas de Dios en la tierra: hay un coro de ángeles, y tanto los pastores como los poderosos de la tierra vienen a adorar al Niño. Pero después la Sagrada Familia ha de huir a Egipto, para escapar de los intentos criminales de Herodes. Luego, el silencio: treinta largos años de vida sencilla, ordinaria, como la de un hogar más de un pequeño pueblo de Galilea.