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Espíritu de penitencia
Camino 224.- ¿Tienes miedo a la penitencia?... A la penitencia, que te ayudará a obtener la Vida eterna. -En cambio, por conservar esta pobre vida de ahora, ¿no ves cómo los hombres se someten a las mil torturas de una cruenta operación quirúrgica?
SURCO 163.- No sabes si será decaimiento físico o una especie de cansancio interior lo que se ha apoderado de ti, o las dos cosas a la vez...: luchas sin lucha, sin el afán de una auténtica mejora positiva, para pegar la alegría y el amor de Cristo a las almas.
Quiero recordarte las palabras claras del Espíritu Santo: sólo será coronado el que haya peleado «legitime» -de verdad, a pesar de los pesares.
FORJA 784.- No es espíritu de penitencia hacer unos días grandes mortificaciones, y abandonarlas otros.
-Espíritu de penitencia significa saberse vencer todos los días, ofreciendo cosas -grandes y pequeñas- por amor y sin espectáculo.
Cartas I, 15a.- Nos ha llamado el Señor a su Obra, para que seamos santos; y no seremos santos, si no nos unimos a Cristo en la Cruz: no hay santidad sin cruz, sin mortificación. Donde más fácilmente encontraremos la mortificación es en las cosas ordinarias y corrientes: en el trabajo intenso, constante y ordenado; sabiendo que el mejor espíritu de sacrificio es la perseverancia en acabar con perfección la labor comenzada; en la puntualidad, llenando de minutos heroicos el día; en el cuidado de las cosas, que tenemos y usamos; en el afán de servicio, que nos hace cumplir con exactitud los deberes más pequeños; y en los detalles de caridad, para hacer amable a todos el camino de santidad en el mundo: una sonrisa puede ser, a veces, la mejor muestra de nuestro espíritu de penitencia.