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15 junio 2027

MODO DE VIVIR: Imitación de Cristo

Imitación de Cristo

Camino 323.- Tú sabes que hay "consejos evangélicos" Seguirlos es una finura de Amor. -Dicen que es camino de pocos. -A veces, pienso que podría ser camino de muchos.

SURCO 255.- Jesús llegó a la Cruz, después de prepararse durante treinta y tres años, ¡toda su Vida!
-Sus discípulos, si de veras desean imitarle, deben convertir su existencia en corredención de Amor, con la propia negación, activa y pasiva.

FORJA 452.- Necesitas imitar a Jesucristo, y darlo a conocer con tu conducta. No me olvides que Cristo asumió nuestra naturaleza, para introducir a todos los hombres en la vida divina, de modo que -uniéndonos a Él- vivamos individual y socialmente los mandatos del Cielo.

Amigos de Dios 216.- Lejos de desalentarnos, las contrariedades han de ser un acicate para crecer como cristianos: en esa pelea nos santificamos, y nuestra labor apostólica adquiere mayor eficacia. Al meditar esos momentos en los que Jesucristo -en el Huerto de los Olivos y, más tarde, en el abandono y el ludibrio de la Cruz- acepta y ama la Voluntad del Padre, mientras siente el peso gigante de la Pasión, hemos de persuadirnos de que para imitar a Cristo, para ser buenos discípulos suyos, es preciso que abracemos su consejo: si alguno quiere venir en pos de mi, niéguese a si mismo, tome su cruz, y me siga (Mt XVI, 24). Por esto, me gusta pedir a Jesús, para mí: Señor, ¡ningún día sin cruz! Así, con la gracia divina, se reforzará nuestro carácter, y serviremos de apoyo a nuestro Dios, por encima de nuestras miserias personales.

Compréndelo: si, al clavar un clavo en la pared, no encontrases resistencia, ¿qué podrías colgar allí? Si no nos robustecemos, con el auxilio divino, por medio del sacrificio, no alcanzaremos la condición de instrumentos del Señor. En cambio, si nos decidimos a aprovechar con alegría las contrariedades, por amor de Dios, no nos costará ante lo difícil y lo desagradable, ante lo duro y lo incómodo, exclamar con los Apóstoles Santiago y Juan: ¡podemos! (Mc X. 39).