Página inicio

-

Agenda

1 febrero 2027

MODO DE VIVIR: Frutos de la entrega

Frutos de la entrega

Cuando "te entregues" a Dios no habrá dificultad que pueda remover tu optimismo. (Camino 476).

Estos días -me comentabas- han transcurrido más felices que nunca.

-Y te contesté sin vacilar: porque "has vivido" un poco más entregado que de ordinario. (Surco 7).

¡Cuánto bien y cuánto mal puedes hacer!

-Bien, si eres humilde y te sabes entregar con alegría y con espíritu de sacrificio; bien, para ti y para tus hermanos los hombres, para la Iglesia, para esta Madre buena.

-Y cuánto mal, si te guías por tu soberbia. (Forja 935).

¡Qué pena vivir, practicando como ocupación la de matar el tiempo, que es un tesoro de Dios! No caben las excusas, para justificar esa actuación. Ninguno diga: dispongo sólo de un talento, no puedo lograr nada. También con un solo talento puedes obrar de modo meritorio (S. Juan Crisóstomo. In Matthaeum homiliae. 78, 3 (PG 58, 714). ¡Qué tristeza no sacar partido, auténtico rendimiento de todas las facultades, pocas o muchas, que Dios concede al hombre para que se dedique a servir a las almas y a la sociedad!

Cuando el cristiano mata su tiempo en la tierra, se coloca en peligro de matar su Cielo: cuando por egoísmo se retrae, se esconde, se despreocupa. El que ama a Dios, no sólo entrega lo que tiene, lo que es, al servicio de Cristo: se da él mismo. No ve -con mirada rastrera- su yo en la salud, en el nombre, en la carrera. (Amigos de Dios 46).