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AGRADAR A DIOS
Almas animosas
Diego Zalbidea
Del mismo modo que Dios cuenta con los tiempos de cada uno, también nosotros debemos tener en cuenta, para nuestra misión, los tiempos y los modos de Dios. Lo olvidamos quizá cuando la aparente falta de frutos nos quita la paz o nos entristece. Nos falta entonces la audacia para emprender iniciativas nuevas, o nos apegamos a algunos modos de hacer que nos dan seguridad, pero que deberíamos replantear; surge tal vez en nosotros la tendencia a reprochar a los demás su falta de compromiso, o a juzgar interiormente…
Pero estas actitudes no son propias de un apóstol, porque no son las de Cristo. Al contrario, como dice santa Teresa, «conviene mucho no apocar los deseos, pues Su Majestad es amigo de almas animosas». El verdadero apóstol lo es veinticuatro horas al día. Ha comprendido con profundidad su misión; sabe de dónde proviene la eficacia. Sabe que Dios cuenta con su libertad y que, al mismo tiempo, todo depende de la gracia, que es un misterio. Sueña con lo que el amor de Dios puede hacer en el mundo y procura poner todo lo que está de su parte por hacerlo presente entre la gente que tiene cerca. La oración y la mortificación lo liberan de hacer solo su misión. Entiende, por fin, la forma de salvar de Jesús, su respeto exquisito de la libertad, su modo de invitar y su paciencia para esperar. Así es: Jesús nos libera de nosotros mismos para hacernos fecundos, felices, para que disfrutemos con su misión.
Al pensar en aquel librito, san Josemaría resumía en pocos trazos su objetivo: «Sin estilo machacón, sin el tono pretencioso de quien pretende escribir máximas, anotaría tres o cuatro ideas madres con lenguaje afectivo, familiar, que sonasen como confidencias en los oídos». Ahí tenemos, sintetizada, nuestra misión: ayudar a Cristo a remover y caldear los corazones. Algo que exige, más que ninguna otra cosa, un ambiente de afecto, de cercanía y, en una palabra, de amistad.
Notas
Algunas de las obras más conocidas de san Josemaría (en concreto, Camino, Surco, Forja, Es Cristo que pasa, Amigos de Dios, Santo Rosario, Via Crucis, Conversaciones) se citan en este libro solo con indicación del autor y del título. Las referencias bibliográficas de todas ellas se pueden encontrar en www.escrivaobras.org, junto con el texto completo en español y en traducción a varias lenguas. Cuando el título de una obra va acompañado de la indicación «edición crítico-histórica», se trata del volumen respectivo de las Obras Completas de Josemaría Escrivá, Rialp, Madrid.