Página inicio

-

Agenda

2 noviembre 2027

EL SILENCIO INTERIOR

EL SILENCIO INTERIOR (1 de 6)
Jorge Mario Jaramillo

El Señor pensó en Moisés para una misión crucial: guiar a su pueblo en una nueva etapa de la historia de la salvación. Con su cooperación, Israel fue liberado de la esclavitud en Egipto y conducido hasta la tierra prometida. Por su mediación, el pueblo judío recibió las tablas de la Ley y las bases del culto a Dios. Pero, ¿cómo llegó Moisés a ser lo que fue? ¿Cómo alcanzó esa sintonía con Dios que, con el tiempo, lo llevaría a ser una bendición para tantas personas, nada menos que para todo su pueblo y para todos los que vendríamos después?

Aunque Moisés había sido escogido por Dios desde su nacimiento —basta considerar su milagrosa supervivencia de la persecución del faraón—, es curioso que no haya encontrado al Señor hasta pasados muchos años. En su juventud no parecía más que un hombre común, ciertamente preocupado por los de su raza (cfr. Ex 2,15), pero sin especiales inquietudes espirituales. Tal vez lo que mejor explica su transformación sea su capacidad de escuchar, desde que el Señor empieza a hablarle. Y así también nosotros, para llegar a ser lo que estamos llamados a ser, necesitamos transformarnos a través de la escucha. Es verdad que no es fácil llegar a experimentar lo que nos cuenta el libro del Éxodo de que «el Señor hablaba con Moisés cara a cara, como se habla con un amigo» (Ex 33,11). Es un proceso que suele llevar años —toda una vida— y muchas veces es preciso recomenzar a aprender a hacer oración, como si estuviéramos en los inicios de nuestro diálogo con el Señor.