-
8 de septiembre de 1949
Cartas de don Pedro Casciaro
Víctor Cano
Los primeros pasos del Opus Dei en México
Casciaro siempre se sintió muy atraído por el espíritu universal del Opus Dei, que san Josemaría le había inculcado en sus conversaciones en Madrid, en Burgos y en tantos otros lugares. Se preocupó de que los primeros mexicanos del Opus Dei participaran de ese rasgo esencial de la Obra. Al final de junio de 1950, se alegraba con las noticias de la expansión del Opus Dei en otros países, que acababa de recibir y escribía a Odón Moles: "los pequeños van haciéndose cargo de la universalidad de la familia y van valorando y amando lo que sólo conocen de referencias""6. Esto no estaba reñido con el amor a su patria adop¬tiva: desde el principio se había hecho mexicano de corazón, y ese cariño no hizo sino crecer"7.
7A1 mes de estar en México, escribía Pedro Casciaro a Álvaro del Portillo, cuya ascendencia mexicana por parte de madre se remontaba a la época del virreinato: "Desde luego puedes estar orgulloso de tu ascendencia mexicana: esta gente se hace querer enseguida y de muy buena gana se pueden per¬donar sus defectos observando sus virtudes" (Carta de Pedro Casciaro a Álvaro del Portillo, 5 de febrero de 1949). En septiembre de 1949, escribía a Odón Moles, por medio de quien mantenía correspondencia con el Consejo General: "A medida que vamos conociendo el país, trabajamos más y con entusiasmo creciente" (Carta de Pedro Casciaro a Odón Moles, 8 de septiembre de 1949). Y, dos meses más tarde, comentaba: "Este país está lleno de sorpresas y, América, cada día vemos que es muy distinta de Europa" (Carta de Pedro Casciaro a Odón Moles, 28 de noviembre de 1949).