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9 de mayo de 1938
Amor a sus hijos
John F. Coverdale
La Fundación del Opus Dei
El 9 de mayo de 1938 partió al frente de Teruel para visitar a Jiménez Vargas. Aunque había salido de Burgos en el tren de la mañana, no llegó a Zaragoza hasta la medianoche, y todavía le quedaban unos 150 kilómetros para llegar. Necesitó cinco días para llegar a su destino. El viaje de vuelta fue igualmente lento. Hizo varias paradas en el camino para ver a otra gente. Cuando estuvo de regreso en Burgos era 25 de mayo.
Desde Burgos, Escrivá y los miembros de la Obra mantenían correspondencia con mucha gente. En marzo de 1938 volvieron a editar la sencilla hoja informativa “Noticias”, que habían estado mandando a los residentes y amigos de DYA durante el verano anterior a la guerra. Al principio, las imprimieron en León, gracias a la gestión de un sacerdote amigo que disponía de una primitiva máquina. Pero se rompió en octubre de 1938 y, desde entonces, tuvieron que elaborar la hoja informativa haciendo copias a carboncillo en la máquina de escribir.
En la circular se daban noticias sobre dónde estaba y qué hacía cada uno de los que se sabía algo. También, comentarios espirituales y palabras de ánimo. En el número de marzo, por ejemplo, Escrivá apuntaba: “La Revolución no ha interrumpido nuestra labor. Seguimos trabajando –como es natural y como es sobrenatural- con el mismo empeño de siempre. ¡Diez años de trabajo! Dentro del undécimo, que comenzará pronto, Jesús y yo esperamos mucho de vosotros. Ahora mismo en el cuartel, en la trinchera, en el parapeto, en el forzoso descanso del hospital, con vuestra oración y vuestra vida limpia, con vuestras contradicciones y con vuestros éxitos, ¡cuánto podéis influir en el impulso de nuestra Obra! Vivamos una particular comunión de los santos: y cada uno sentirá, a la hora de la lucha interior, lo mismo que a la hora de la pelea con las armas, la alegría y la fuerza de no estar solo”.