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21 mayo 2027

Audiencia de Pío XII a Francisco Botella

21 de mayo de 1943
Audiencia de Pío XII a Francisco Botella

Vázquez de Prada

El Fundador del Opus Dei

Particularmente extensa fue la conversación de Francisco Botella con el Sumo Pontífice en la audiencia privada del 21 de mayo de 1943. La cuenta el mismo interesado: «En cuanto se presentó una breve pausa, cuando habían transcurrido tres o cuatro minutos desde el inicio de la audiencia, apoyándome en la confianza filial al Papa que el Padre había puesto en nuestros corazones, le dije: "Santísimo Padre, me siento lleno de esa confianza y cariño inmensos al Santo Padre, que nuestro Fundador ha puesto en nuestra alma y quiero decirle que soy del Opus Dei". Cambió el semblante del Santo Padre y se iluminó su rostro, mostrando gran satisfacción. Dijo que la Obra era muy hermosa y que estaba haciendo una labor gratísima a los ojos de Dios. Y enseguida escuché de sus labios: "Dígame cosas, cuénteme del Opus Dei". Yo entonces le hablé del Padre y de lo que decía el Padre [...].

Pronto me interrumpió, mostrando abiertamente un gran interés: "¿Tienen alguna contrariedad? ¿Tiene el Padre preocupaciones?" Era evidente, por su gesto y por la expresión de su mirada, que ya conocía el Papa alguna de esas dificultades. Yo le dije, entonces, que el Padre estaba siempre alegre, pero que sí, que había dificultades, que venían fundamentalmente de algunos, que pertenecían a determinado Instituto religioso [...].

Habían transcurrido más de 25 minutos. El Santo Padre me dijo que tenía a la Obra en su corazón y en su oración. Sólo me vino a la cabeza, al ver que se acababa la audiencia, rogarle al Papa una bendición especial para el Padre. Me dijo que bendecía de todo corazón al Padre y a sus hijos: "Que se lo dijese al Padre". Luego me arrodillé y me dio la bendición» (Francisco Botella Raduán, RHF, T-00159, X, pp. 15-17).

De seguro, el Abad Escarré contó su conversación sobre la Obra con el Santo Padre, en la audiencia del 3 de marzo de 1946, pues don Josemaría mantuvo una larga charla con él cuando subió al monasterio de Montserrat, la víspera de embarcarse en el J.J. Sister. Cfr. Carta de Álvaro del Portillo: Roma 12-III-1946 (AGP Sec. B1 leg. 3, C-460312-1); y José Orlandis Rovira, Mis recuerdos…, ob. cit., p. 117.