-
19 de mayo de 1957
Su gran humildad
Pilar Urbano
El hombre de Villa Tevere
Cierta noche de 1957 ve, por televisión, a un famoso científico que, con gran sencillez, presenta un montón de libros, fruto de muchos años de trabajo. Al día siguiente, Escrivá comenta a sus hijos: "Al ver a ese anciano, tan sencillo, me sentí muy avergonzado delante de Dios, porque yo, con tantos años de vocación, no puedo decir lo mismo: no puedo presentar tales o cuales obras cumplidas. No he hecho nada. No sé nada. Estoy en el abecedario de la vida espiritual. Me siento un principiante".