-
10 de marzo de 1938
Propósito de volver a escribir sus catalinas
Vázquez de Prada
El Fundador del Opus Dei
Nuevas visitas y desplazamientos. Se entera de que Enrique Alonso-Martínez está hospitalizado en Alhama de Aragón. Allá va. Vuelta a Zaragoza. Ida a Pamplona. De allí a Jaca, a ver a José Ramón Herrero Fontana. (El "benjamín" de la familia le llamaba el Padre poco antes de estallar la guerra). Regreso a Pamplona. Después, San Sebastián. Más visitas. Más asuntos que tratar. El 2 de marzo, Miércoles de Ceniza, regresaba a Burgos, cansado; muy cansado y con fiebre. El jueves seguía con fiebre. El viernes guardó cama.
Desde este punto, su propósito —tan bien cumplido— de escribir catalinas casi a diario, se interrumpe. Día 10, de marzo, jueves:
No he escrito catalinas desde hace varios días. Mucho podía escribir [...].
Me veo como un pobrecito, a quien su amo ha quitado la librea. ¡Sólo pecados! Entiendo la desnudez sentida por los primeros padres. Y mucho he llorado: mucho he sufrido. Sin embargo soy muy feliz. No me cambiaría por nadie. Mi gaudium cum pace, desde hace años, no lo pierdo. ¡Gracias, Dios mío! [...]
No puedo hacer oración vocal. Me hace daño, casi físico, oír rezar en voz alta. Mi oración mental y toda mi vida interior es puro desorden. De esto hablé con el Obispo de Vitoria, y me tranquilizó.
Hoy le escribiré.