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10 de septiembre de 1956
Conclusiones del Congreso General
Vázquez de Prada
El Fundador del Opus Dei
En la segunda sesión del Congreso, celebrada el 24 de agosto, se dio lectura al acta de la reunión anterior, que fue aprobada; y se pasó al despacho de los asuntos que figuraban en el orden del día, que eran dos: el traslado del Consejo General a Roma y la renovación de cargos en dicho Consejo.
Estas medidas —el traslado y la lista de nombramientos— se comunicaron días más tarde a la Santa Sede, por carta dirigida al Card. Valerio Valeri:
Roma, 10 de septiembre, 1956.
Eminencia Reverendísima:
Tengo el gusto de comunicar a V. Eminencia que, tras las decisiones tomadas en el II Congreso General del Opus Dei, recientemente celebrado en Einsiedeln, la Curia General de dicho Instituto ha sido trasladada a Roma, Bruno Buozzi, 73. Asimismo, cumpliendo con mi deber, le envío adjunto lista de los nuevos miembros del Consejo General del Opus Dei elegidos en ese Congreso.
Con las medidas tomadas en Einsiedeln, la Obra salió reforzada en su unidad y en su empeño apostólico. Con el traslado a Roma comenzó una nueva etapa en el gobierno de la Obra. Sobre sus resultados, que eran ya datos positivos en la historia, emitiría Mons. Álvaro del Portillo, Prelado del Opus Dei, un juicio seguro: «Resultó ser una auténtica bendición, porque la constante presencia física, cotidiana, del Fundador junto a sus hijos del Consejo General, fue el factor decisivo para el mantenimiento del buen espíritu, para la unidad de la Obra y para su expansión». En cierto modo, el Fundador puso en movimiento una nueva maquinaria, estudiando y resolviendo la formación de la gente de la Obra, con la mira puesta en la expansión por todo el mundo.