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14 de abril de 1946
Preocupación por las Comendaticias
Vázquez de Prada
El Fundador del Opus Dei
Don Álvaro había llevado consigo a Roma docena y pico de cartas comendaticias, a las que en el mes de marzo fueron agregándose otras: Jaén, Zamora, Jaca, Ciudad-Rodrigo, Barbastro..., más las obtenidas en Roma. Sobre las comendaticias escribía don Josemaría a Mons. López Ortiz el 25 de marzo:
Es una pena no poder vernos y charlar, para que comprendas la conveniencia de que se multipliquen las "comendaticias". Gracias a Dios, las han dado Prelados de Portugal, Italia y todos los españoles que han recibido nuestra petición.
Sumaban ya más de treinta las comendaticias de los Obispos españoles cuando los miembros del Opus Dei en Roma hicieron siete copias de las cartas, para entregar, en forma de folleto, a cada uno de los Consultores de la Curia. «¡Son Vds. unos bravos!», comentó uno de ellos. En respuesta a lo cual, don Álvaro, en carta del 10 de abril, le dice al Padre: «¡Es pena que no tengamos todas las comendaticias!».
Bien podía pensar el Padre, como el Cardenal Frings, que sus hijos de Roma eran insaciables. Pero, si lo pensaba, no lo dijo. Al revés, apresuróse a conseguir comendaticias de todos aquellos Obispos que no habían dado señales de vida; y escribió enseguida a Mons. López Ortiz, el 14 de abril:
Perdóname esta insistencia. Me urgen de Roma más comendaticias. [...] Me convendría saber si esos buenos señores de León, Orense y Guadix han respirado. Con franqueza: no me importa demasiado su negativa, aunque no la deseo. Dime urgentemente lo que haya.
Un mes más tarde informaba don Álvaro sobre este asunto: «Con las cartas comendaticias ha resultado un libro de cien páginas, estupendo». Les siguieron llegando cartas comendaticias. Las últimas (de los Sres. Obispos de León, Ibiza, Plasencia y Vic) a mediados de junio.