Página inicio

-

Agenda

24 marzo 2027

La segunda Carta Fundacional

24 de marzo de 1931
La segunda Carta Fundacional

Vázquez de Prada

El Fundador del Opus Dei

Al año siguiente, en 1931, y con la misma fecha, terminó de escribir su segunda Carta, — Madrid, 24 de marzo de 1931. Por su medio centenar largo de páginas corren los consejos espirituales para navegar seguros en un mar revuelto por las pasiones y los errores humanos. El Fundador señala a sus hijos, con solicitud de Padre y maestro, los obstáculos con que pueden tropezar en el camino, y cómo luchar en tiempo de bonanza o en tiempo de tormenta; y los medios humanos y sobrenaturales para superar desalientos y flaquezas: fidelidad a la vocación, alegría en la lucha, humildad, sinceridad, piedad, esperanza, descanso en la filiación divina, recurso a la Virgen...

La Obra no viene a innovar nada, ni mucho menos a reformar nada de la Iglesia, advierte en una tercera Carta, del 9-I-1932. Y cierra sus consideraciones recordando una vieja novedad: — A la vuelta de tantos siglos, quiere el Señor servirse de nosotros para que todos los cristianos descubran, al fin, el valor santificador y santificante de la vida ordinaria —del trabajo profesional— y la eficacia del apostolado de la doctrina con el ejemplo, la amistad y la confidencia.

Quiere Jesús, Señor Nuestro, que proclamemos hoy en mil lenguas —y con don de lenguas, para que todos sepan aplicárselo a sus propias vidas—, en todos los rincones del mundo, ese mensaje viejo como el Evangelio, y como el Evangelio nuevo
.

Y, ¿cómo llevar esa doctrina a todos los rincones del mundo, para abrir los caminos divinos de la tierra? Ese es el tema de otra de sus Cartas, la del 16-VII-1933, en la que da respuesta a esa pregunta: hacer un apostolado de amistad y de confidencia, disculpar, comprender, ahogar el mal en abundancia de bien, practicar la santa transigencia con las personas y la santa intransigencia con el error, ser sembradores de paz y de alegría, amigos de la libertad, de la convivencia y del diálogo con quienes no comparten nuestras ideas.