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Mateo 9,14-15
En aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús, preguntándole: "¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?" Jesús les dijo: "¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos? Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán."
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San Francisco de Sales, obispo (a sus monjitas)
Sermón: Realizar en secreto las buenas obras
Que las fuertes y robustas coman lo que se les da, que sigan los ayunos y austeridades señalados y que eso les baste. Que las débiles y achacosas reciban lo que les presentan como bueno para su mal, sin querer hacer lo mismo que las fuertes y que unas y otras no se entretengan en mirar lo que una come y otra no come. Que cada una esté contenta de lo que tiene y de lo que le dan; así evitarán la vanidad y las particularidades.
Seguid la senda de todas; no aparezcáis como más virtuosas que las demás, haced lo que todas; realizad en secreto vuestras buenas obras y no para que las vean los hombres. No imitéis a la araña, que representa a los orgullosos, sino como la abeja, símbolo del alma humilde. La araña teje su tela a la vista de todo el mundo, nunca en secreto. Ella hila en las rejas, o de árbol en árbol, en las casas y ventanas, en los techos, o sea, a los ojos de todos; en eso se parece a los vanos e hipócritas, que todo lo hacen para ser vistos y admirados de los hombres; y por eso sus obras no son sino telas de araña, que sirven para ser echadas al fuego.
Pero las abejas son más sabias y prudentes; fabrican su miel en la colmena, donde nadie puede verlas, y además se construyen celditas, donde continúan su trabajo en secreto. Representan muy bien al alma humilde, que siempre está retirada en sí misma, sin buscar gloria ni alabanzas en sus acciones, sino que tiene escondida su intención y se contenta con que Dios la vea y sepa lo que hace.