Página inicio

-

Agenda

10 noviembre 2026

Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer

Lucas 17, 7-10

En aquel tiempo dijo el Señor: "Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor; cuando vuelve del campo, ¿quién de vosotros le dice: "En seguida, ven y ponte a la mesa"? ¿No le diréis: "Prepárame la cena, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú"? ¿Tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid: "Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer."

***

“... no hemos hecho más que lo que teníamos que hacer”. Cuando encontramos en otros a Cristo, podemos preguntarnos cómo nos esforzamos por ser también nosotros "otros cristos".

En el evangelio de hoy el Señor nos muestra un camino más profundo de conocimiento propio: el saber que estamos para servir. La llamada universal a la santidad consiste en identificarnos con Cristo y no debemos olvidar que “el Hijo del Hombre no ha venido a ser servido, sino a servir”[1].

Si somos conscientes de que estamos para servir, al llegar el final del día y ver que hemos ayudado y estado a disposición de las necesidades de los demás, podremos concluir en lo que Jesús nos dice “Somos unos siervos inútiles; no hemos hecho más que lo que teníamos que hacer”.

El ser cristiano implica aprender del Señor, procurar seguir su ejemplo, y Él va por delante enseñándonos el servicio. Luego de lavar los pies a los doce les dice “os he dado ejemplo para que, como yo he hecho con vosotros, también lo hagáis vosotros (…). Si comprendéis estos y lo hacéis, seréis felices”[2].

El ejemplo de Jesús nos puede iluminar para entender la vida como servicio, vivo para amar, y amar es servir. Podemos imitar al Señor y servir en mil detalles concretos que hacen la vida agradable a las personas con las que convivimos o trabajan. Desde el cumplimiento cuidadoso y detallado de nuestro trabajo profesional a rezar por las personas que necesitan de nuestra oración. Si entendemos la vida de este modo seremos felices, con una felicidad nueva que llena nuestro corazón.

[1] Mt 20, 28

[2] Jn 13, 15.17